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Poemas
para el alma...
A Una Mujer Poema
(Ronald Bonilla)
Es difícil que las mareas
te digan en sueños mis palabras,
avatares dormidos,
ciénagas desterradas con destellos.
Es difícil no amar tu nocturnidad,
aún en las orillas de las madrugadas
que imagino y reconstruyo
por tan solo un indicio.
Soy el mismo truhán que te amó en silencio
un treinta y uno de enero
con tu madre a las espaldas,
con los poemas de púlpito
buscando a tientas el oído atento,
menesterosos.
El mismo inventando transparencias
que la piel incita.
Por eso sangrar de sólo un dedo
o de toda el alma es lo mismo.
Yo te convoco
para que no aparezcas, ataviada,
recóndita o frutal.
Soy el más cobarde de todos tus amantes
y por eso dejo a los amigos
que te busquen hasta herirte o coronarte.
Hoy ante el fuego que vestigian tus ojos,
no me atrevo
a promulgar mi sed de centinela enamorado.
Por eso te doy mis manos sin espadas,
dóytelas sin venenos, sin pantanos,
con magnolias el cuello te rodeo,
te doy el abrazo suave en la jornada,
el consuelo ante la muerte inhóspita,
y recibo tu voz de fragua
ardiendo en los metales, las almohadas,
hasta doblar la noche, sola,
desde el dolor más hondo que te hizo
humanamente azul y posesiva.
Azul, azul como la punta de toda llama
inmolada en el amor.
Alma Mia
(Wilfredo Rojas)
Envuelta entre los celos de tu indiferencia;
Atrapada entre los sueños de la noche;
Arrastrando un llanto que se ha vuelto perpetuo
Con gritos tras tu espalda… ¿No la oyes…?
Casi asfixiada por callar,
Y carcomida por sí sola entre la nostalgia
De vivir amándote en cada momento...
¡Así está mi alma...!
Vamos Juntos
(Mario Benedetti)
Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
compañero te desvela
la misma suerte que a mi
prometiste y prometí
encender esta candela
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
la muerte mata y escucha
la vida viene después
la unidad que sirve es
la que nos une en la lucha
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
la historia tañe sonora
su lección como campana
para gozar el mañana
hay que pelear el ahora
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
ya no somos inocentes
ni en la mala ni en la buena
cada cual en su faena
porque en esto no hay suplentes
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero.
1
Amo las cosas que nunca tuve
con las otras que ya no tengo:
Yo toco un agua silenciosa,
parada en pastos friolentos,
que sin un viento tiritaba
en el huerto que era mi huerto.
La miro como la miraba;
me da un extraño pensamiento,
y juego, lenta, con esa agua
como con Pez o con misterio.
2
Pienso en umbral donde deje
pasos alegres que ya no llevo,
y en el umbral veo una llaga
llena de musgo y de silencio.
3
Me busco un verso que he perdido,
que a los siete años me dijeron.
Fue una mujer haciendo el pan
y yo su santa boca veo.
4
Viene un aroma roto en ráfagas;
soy muy dichosa si lo siento;
de tan delgado no es aroma,
siendo el olor de los almendros.
5
Me vuelve niños los sentidos;
le busco un nombre y no lo acierto,
y huelo el aire y los lugares
buscando almendros que no encuentro...
6
Un río suena siempre cerca.
Ha cuarenta años que lo siento.
Es canturía de mi sangre
o bien un ritmo que me dieron.
O el río Elqui de mi infancia
que me repecho y me vadeo.
Nunca lo pierdo; pecho a pecho,
como dos niños, nos tenemos.
Cuando sueño la Cordillera,
camino por desfiladeros,
y voy oyendoles, sin tregua,
un silbo casi juramento.
7
Veo al remate del Pacifico
amoratado mi archipielago,
y de una isla me ha quedado
un olor acre de alción muerto...
8
Un dorso, un dorso grave y dulce,
remata el sueño que yo sueño.
Es al final de mi camino
y me descanso cuando llego.
Es tronco muerto o es mi padre,
el vago dorso ceniciento.
Yo no pregunto, no lo turbo.
Me tiendo junto, callo y duermo.
9
Amo una piedra de Oaxaca
o Guatemala, a que me acerco,
roja y fija como mi cara
y cuya grieta da un aliento.
Al dormirme queda desnuda;
no se por qué yo la volteo.
Y tal vez nunca la he tenido
y es mi sepulcro lo que veo...
Anímate al Amor
(Fabián Ruiz)
A ti, que habitas
en los confines de mi ilusión,
deja que la luz de mi corazón sea tu guía.
Anímate y hallarás:
La dulce palabra que te seduzca,
el suave éxtasis de la más pura pasión,
el abrazo tierno de fuertes brazos,
ese beso que te estremece y enamora,
la caricia que empieza en tu rostro
y rueda hasta el alma...
la ternura que sólo pueden brindar
el brillo de los ojos enamorados...
El eco de un amor sincero
deja la insaciable sed
de brindarse por entero
a la dicha sublime de adorarte.
Licencia la razón, sigue el instinto,
atrévete, te estoy esperando...
con una rosa en una mano,
y en la otra... ¡Mi eterno Amor!
En la Piel de tus Deseos
(Fabián Ruiz)
Desnudándome de toda mi necesidad,
vistiéndome en la piel de tus deseos;
hoy me abandono, me entrego por entero
a la dicha sublime de ser feliz en tu felicidad.
Si anhelas con desvelo la pureza del compromiso,
ofrezco algo más noble que un millón de
anillos:
este íntimo deseo, puro en su esencia divina,
manantial infinito de todos mis sentidos;
este íntimo deseo de compartir toda la vida,
este íntimo deseo de compartirla... ¡Sólo
contigo!
Si acaso un sentimiento sincero esperas,
abandona su búsqueda en las estrellas;
recuéstate plácidamente en tu interior
y hallarás los ecos de cada latido
de este incondicional corazón mío...
¡Que hace tiempo sólo late por tu amor!
Podés pedirme que acabe con
el hambre y la pobreza del mundo...
Podés pedirme que viaje hasta el sol
sin nave espacial...
Podés pedirme que en una noche estrellada te
lleve de paseo a la luna...
Podés pedirme que haga retroceder los relojes
para regresar a los tiempos felices...
Podés pedirme que cruce los océanos a
nado y los desiertos a pie...
Pódes enloquecer incluso y pedirme
que sea bueno y humilde...
Pero, por favor, no me pidas
nada imposible...
Por ejemplo, no me pidas que deje de verte...
¡No me pidas que deje de llamarte!
¡No me pidas que deje de desearte!
¡No me pidas que deje de entenderte!
¡No me pidas que te abandone a tu suerte!
Pero por sobre todas las cosas no me pidas...
Por Ella
(Wilfredo Rojas)
Mi mundo ha cambiado,
ahora es abrumado
triste y desolado,
sin lugar a donde huir.
Por ella...
el único mar
donde quiero navegar;
el último horizonte
que debo alcanzar,
el compás de mis latidos;
la eterna melodía
que escuchan mis oídos.
Por ella...
que se ha convertido
en el aire que respiro,
en el corazón de mi vida
en la razón de mi alegría,
por ser mi poesía...
El alma de mis versos,
y sólo tengo su desprecio;
cuando anhelo sus labios,
y el calor de su aliento...
Sí... mi mundo ha cambiado,
porque ahora estoy de ella
perdidamente enamorado.
Decir que no
(Mario Benedetti)
Ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero
ver que el dinero forma un cerco
alrededor de tu esperanza
sentir que otros
los peores
entran a saco por tu sueño
ya lo sabemos
es dificil
decir que no
decir no quiero
no obstante
cómo desalienta
verte bajar de tu esperanza
saberte lejos de ti mismo
oírte
primero despacito
decir que sí
decir sí quiero
comunicarlo luego al mundo
con un orgullo enajenado
y ver que un día
pobre diablo
ya para siempre pordiosero
poquito a poco
abres la mano
y nunca más
puedes
cerrarla.
Apenas te he dejado,
vas en mí, cristalina
o temblorosa,
o inquieta, herida por mí mismo
o colmada de amor, como cuando tus ojos
se cierran sobre el don de la vida
que sin cesar te entrego.
Amor mío,
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos
como el fuego muerde,
dejándonos heridas.
Pero espérame,
guárdame tu dulzura.
Yo te daré también
una rosa.
Extraño Pasatiempo
(Fabián Ruiz)
Extraño pasatiempo el de mi
vida
de no hacer más que extrañarte,
de sentimientos embarcados a la deriva
sin encontrar corazón donde amarrarse.
Extraño pasatiempo de simular
odiarte,
desesperado intento de mi sentir para alejarte,
condenándome sin la menor clemencia
a ser el único que sufre las ausencias.
Extraño pasatiempo de perseguir
este sueño,
de hacer lo necesario y lo innecesario,
de solo convertirme en tu esclavo
con la firme ilusión de ser tu dueño.
Si hay que creer para ver...
¡Entonces creeré con porfía!
Si hay que rezar...
¡Entonces rezaré de noche y día!
Si hay que llorar...
¡Entonces derramaré cada lágrima
mía!
Si hay que esperar...
¡Entonces esperaré varias vidas!
Si hay que amar...
¡Cómo siempre, amaré sin medida!
Si tengo que olvidar...
entonces lo siento,
quien ama como yo te amo:
¡Jamás se rinde... Jamás olvida!
Dime por favor donde estás,
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.
Dime por favor dónde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.
Y tu sin notar que mis ojos gritan,
Sin saber si quiera que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama,
Que el verte me brinda tempestad y calma.
Y tu que no sabes
Que mis mariposas, revueltas, anciosas,
Escapan sin luz,
Buscando refugio en otra morada
Que no son tu pecho, tu cuerpo, tu cama
Y yo que me pierdo con esta pasión
Y tu que te alejas
Sin notar si quiera
Que mis ojos gritan, que mis manos hablan,
Que todo mi cuerpo dice que te ama...
Amor Eterno
(Pablo Neruda)
Podrá nublarse
el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el
mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá
la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá
apagarse
La llama de tu amor.
Como el campo virgen que suplicante espera
del sol sus suaves rayos, la eterna calidez,
así espera mi alma la luz de tu presencia
para llenar con versos tu nombre de mujer...
Y en la tortura inmensa de siempre esperarte
retorno amargamente a mi lejano ayer
¿por qué tardaste tanto en
llegar con tus caricias?
recién comienza al verte mi vida
a renacer
Con la locura inmensa de amarte ciegamente
camino por el mundo seguro de andar,
de aquellos desengaños, mentiras
y dolores
hoy sólo veo tus ojos... Y Soy Feliz
de Amar...
El amor es un centro
(Mario Benedetti)
Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el amor es campo minado
un jubileo de la sangre
caliz y musgo / cruz y sesamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto
un centro con pocas filiales
un todo al borde de la nada
fogata que sera ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopia
es todo eso y mucho menos
y mucho mas / es una isla
una borrasca / un lago quieto
sintetizando yo diría
que el amor es una alcachofa
que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una esperanza un fantasmita
Deja que me plante frente a tu ventana
para que florezca mi amor
y mis raíces crezcan por todo el universo.
Deja que me hunda en el mar de tu mirada
para nadar hasta el abismo claro de tus ojos
y ahogarme en tus caricias.
Deja que te bese con el alma
para robarte en un suspiro
la pasión de tu encendida llama.
Deja que te cante con mi voz
para que escuches la proclama de mi amor
y el susurrar de mis palabras a tu oído.
Deja que te diga dos palabras,
tan claras como el día,
dos palabras, la esencia de mi vida:
¡Te amo!
Te quiero
(Mario Benedetti)
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Ahora en mi mano sólo queda la sombra,
de aquél hermoso corazón
que entre mis dedos reposaba sosegadamente.
El latido que cada segundo entre mi mano soñaba,
despertó entre los dedos de un pecho que
no es el mío.
¿En qué segundo fue? que se escapo
de mi mano
como quien huye, la Luna al amanecer.
Dejándola inerte y vacía sin tener
en ella otro sueño,
que guardar entre su calor
¡pobres manos, frías quedaron!.
Su corazón lo sentía mío así
me lo cantó en silencio,
secretos de sus latidos y soñares que con
el alma protegía.
Atesoraba cada ilusión,
que convertía en arco iris mi sonrisa,
la luz de mis ojos, pintando de deseos mi cielo.
Sus sentimientos era el altar que a mis latidos
veneraba,
latires invaluables,
sagrados que a mi pecho alzaba fuego.
Valioso y bendito corazón que entre mi vida
sombría,
intentaba mi alma y mi ser poseer...por siempre.
Amor, no sientas pena por robar tu propio corazón,
del aposento de mi mano
y del refugio de mi pecho.
Que la abertura entre mis senos permanecerá
abierta y latente,
por haber guardado ahí a un corazón
que peca,
de ser más que inigualable.
Que el espacio y el tiempo que en mi permaneció,
es el mejor y mas valioso de todo mi pobre existir.
Y ahora, añorándote,
sobre el pecho he colocado mi mano vacía,
para que sus latidos ahogados en amor y dolor,
no se escuchen sonar y ni siquiera lejanamente,
su llorar y sus lamentos ¡puedan en tu lecho,
resonar!.
Y así vida mía no perturbar la calma
¡de tu alma, por tu partida!,
Amor, he comprendido que ser ajeno,
no es ser de otro, es no ser de uno.
Y yo sigo siendo,
¡Tan ajena a Mi!.
Elegir mi paisaje
(Mario Benedetti)
Si pudiera elegir mi paisaje
de cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.
Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.
Aquí estarán siempre, aquí,
los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer que arrastran amis ojos
lejos de la ecuación dedos incógnitas.
Aquí hay pájaros, lluvia, alguna
muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.
Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.
Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.
Distacia
Hay un abismo enorme
entre tú y yo,
y este es la distancia,
que existe entre tú y yo.
Varias millas nos alejan,
y nos impiden estar cerca,
enorme extensión
nos acecha,
y yo me siento presa.
Prisionera soy
por no poder besarte,
prisionera soy
por no poder tocarte.
¡Cómo extraño ver tus labios!,
¡cómo extraño el no besarlos!,
¡cómo extraño escuchar tu llanto!
y no estar ahí para calmarlo.
Acercarme a ti
cómo lo quiero,
pues te necesito a mi lado,
seguir sin ti, no puedo.
Ven a mis brazos,
no dudes hacerlo,
porque la distancia
agranda el deseo,
ya quiero verte,
es en lo único que pienso,
es que sin verte,
me carcome el sufrimiento.
Me duele no verte tanto,
hiere estar tan distanciados,
pero yo sigo esperando
otra vez encontrarnos,
y cuando ese día llegue,
ya no escaparás de mis brazos.
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Llénate de Mi
(Pablo Neruda)
Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme,
sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme,
ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.
Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de
angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.
Libértame de mí. Quiero salir de
mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto
que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel
astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.
No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración
de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio,
qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi
alma.
Porque tú eres mi ruta. Te forjé
en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidéz no
saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme,
sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.
Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos
nudos,
destrozando, quemando, arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!
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No LLores Si Me Amas
(San Agustín)
No llores si me amas,
Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
Si pudieras oír el cántico de los
ángeles
y verme en medio de ellos!
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los
horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!
Si por un instante pudieras contemplar como yo,
la belleza ante la cual las bellezas palidecen!
Cómo!...¿Tu me has visto,
me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y
amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado
y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido
la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración,
en éxtasis, feliz!
ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por
senderos nuevos de Luz...y de Vida...
Enjuga tu llanto y no llores si me amas!
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Un Poema Para Enamorar
(Fabián Ruiz)
Deja caer ese orgullo en el olvido,
libera la emoción en sensual entrega,
y en el místico roce de la piel nueva,
hechizaré suavemente tus sentidos.
Entrégate, mas no me des nada...
Envenéname de ilusión controlada,
inúndame de la necesidad infinita
de sentirme tuyo, de sentirte mía...
¡Deja el deseo libre inflamando la piel
y el amor salvaje se rinda a tus pies!
Acércate, pero hazlo muy lentamente...
dame un instante que dure por siempre.
¡Brilla con ese brillo de lo inalcanzable,
deja fluir de tu esencia lo más deseable,
ponle tu mágico e inconfundible sello
y mátame de pasión en un eterno beso!
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De Amor, Tristeza y Alegría
(Juan Antonio Rodriguez, hijo)
Todo lo que me he pasado se ha quedado conmigo,
tanto el día alegre cual ése de tristeza
y dolor.
De las memorias en versos es que todo hoy digo
porque he sentido en mí tristeza, alegría
y amor.
De lo real de mi vida quiero que todo se separe
para entrar de mi noche obscura a un amanecer.
Deseo una mujer donde mi alma siempre se ampare
al ya tener necesidad del amor sin ganas de beber.
Por el desengaño a nada con firmeza hoy sigo
porque a veces estoy cansando de cada cicatriz;
mi alma es el terreno donde siento cada castigo
a ahí mis sentimientos mueren y queda la raíz.
Mi amor ha sido análogo al más oscuro
cielo
y aunque veo luz del día, lo negro siempre
está.
Liberado hoy ando aquí en este temporal suelo
y a veces reconozco que mi alma tiene un más
allá.
He sentido tanto aunque mi vida
ha sido poca
y jamás me explico porque mi destino ha sido
así.
Pero sobre todas, le deseo besar a una su boca
al estar convencido que sólo ella me haría
feliz.
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Intima
(Gabriela Mistral)
Tú no oprimas mis manos
Llegará el duradero tiempo
de reposar con mucho polvo
y sombra en los entretejidos dedos.
Y dirías: -No puedo amarla,
porque ya se desgranaron
como mieses sus dedos.
Tú no beses mi boca.
Vendrá el instante lleno
de luz menguada, en que estaré sin labios
sobre un mojado suelo.
Y dirías: -La amé,
pero no puedo
amarla más, ahora que no aspira
el olor de retamas de mi beso.
Y me angustiara oyéndote,
y hablaras loco y ciego,
que mi mano será sobre tu frente
cuando rompan mis dedos,
y bajará sobre tu cara llena
de ansia, mi aliento.
No me toques, por tanto.
Mentiría al decir que te entrego
mi amor en estos brazos extendidos,
en mi boca, en mi cuello,
y tú, al creer que lo bebiste todo,
te engañarías como un niño ciego.
Porque mi amor no es só1o esta gravilla
reacia y fatigada de mi cuerpo,
que tiembla entera al roce del cilicio
y que se me rezaga en todo vuelo.
Es lo que está en el beso, y no es el labio;
lo que rompe la voz, y no es el pecho:
¡es un viento de Dios, que pasa hendiéndome
el gajo de las carnes, volandero!
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¿Qué Es
El Amor?
(Miguel Angel Aguilar Muñoz)
Armonioso ritmo de dos notas
Indefinible elixir mágico
Murmullo de almas paralelas
Volcán de deseo que va a arder.
Atmósfera de recóndita
atracción
Atadura de ambos pensamientos
Vuelo de dos pájaros en el azul
Espuma de olas que convergen.
Puente de dicha en dos direcciones
Rescate del tiempo que se ha ido
Dos suspiros fundidos al viento
Sol de razón que rompe las nubes.
Vino espumoso que embriaga
Embajada del sueño del futuro
Un papel escrito a dos caras
Dos miradas siempre enlazadas.
Melodía sublime cantada
a dúo
Poesía realizada en dos versos
Sepulcro eterno de la soledad
Nube esponjosa que nos mece.
Mil pensamientos entregados
Fuente de deseos ofrecidos
Faro guía de dos vidas
Simiente de paz duradera.
Silencios que envejecen compartidos
Cortejo de los días más bellos
Antesala de la muerte sin dolor
Todo eso... es el amor
Para Ti
(Andrea)
Para ti
todas las noches de insomnio
que pasé imaginándote entre mis brazos,
sintiendo tu respiración
infundiendo un último anhelo de vida a mi ser.
Para ti
todas las gotas de lluvia
que una vez cayeron sobre mí,
cuando mi alma te buscaba
por entre sombras y ruinas.
Para ti
los delirios vehementes
que conmocionaban mi razón
cada vez que sentía inevitable tu partida
sin necesidad que no estuvieras.
Para ti
los pétalos de todas las rosas
que arranqué de mi jardín,
que todavía se conservan entre esta carta
y guardan tu aroma.
Para ti
mi universo de estrellas
donde tú eres el sol
y mis ojos perdidos
en la dimensión de tu mirada.
Para ti
lo más importante:
mi vida
y con ella todo el amor
que jamás dejaré de sentir.
--------------
Deseo
(Pedro Antonio Hernandez Cruz)
Me ahogo en los mares de tu cabellera,
me pierdo en cada paso que das,
quisiera esculpir la silueta de tu cuerpo,
dibujar las curvas de tus caderas,
que como volcán hierven en mis venas.
Me embriago del aroma de tu cuerpo,
y respiro cada poro de tu piel,
en cada una de mis fantasías,
por que estamos hechos de hierba,
de piedra y fuego, de agua y deseo
y quisiera que fuéramos uno,
de raíz y cielo, de pies y manos,
de pasión y calma y en la calma amarte,
desearte y adorarte como Musa-Diosa,
como mujer etérea de sueños cristalinos.
Sueño la delicadez de tus piernas,
que se derriten como hielo, al roce mis manos,
deseo la calidez de tu vientre,
que como brasa enciende mi corazón
y ahoga mis penas en tus suspiros,
deseo el sabor de tus labios,
néctar de vida que me enloquece
y me estremece en mis atardeceres.
Eres de pasión y anhelo
y mi anhelo es ser tu fuerza,
en tus noches de insomnio,
ser el calor de tus ojos,
la dulzura de tus dedos
y sobre todo ser
el quijote de tus sueños.
--------------
Sublime Respuesta al Amor
(Andrea Rivadero)
Ya no hay respuestas que
debas esperar,
ni fantasías que no hagas realidad,
tu cita ya no tiene un tiempo,
es ahora, aquí... para siempre.
Abrázame fuerte,
no me sueltes,
juro que llegaremos juntos al cielo.
Despójame de toda inhibición y
bautízame con tu amor.
Deja que guarde en el baúl
de los recuerdos cada movimiento,
que encierre el excitante aroma de tu cuerpo.
Y Dios detenga el reloj eternamente.
Que nuestro ángel
testifique este momento
dibujando frente a la hoguera del amor
esta pasión desbordada...
estos versos escritos con sudor.
Renace, quédate
en mí... no dejes de amarme.
Amanecer mágico, perfecta fusión de
corazones.
Te invito a escribir poemas de amor,
esta noche... cuando quieras... en mis brazos.
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Ausencia
(Pablo Neruda)
Apenas te he dejado,
vas en mí, cristalina
o temblorosa,
o inquieta, herida por mí mismo
o colmada de amor, como cuando tus ojos
se cierran sobre el don de la vida
que sin cesar te entrego.
Amor mío,
nos hemos encontrado
sedientos y nos hemos
bebido toda el agua y la sangre,
nos encontramos
con hambre
y nos mordimos
como el fuego muerde,
dejándonos heridas.
Pero espérame,
guárdame tu dulzura.
Yo te daré también
una rosa.
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Todavía
(Mario Benedetti)
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más todavía.
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